One of the most common problems during these days leading up to August are traffic jams. There are multiple theories about how they are formed but few solutions to avoid them.

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Uno de los problemas más comunes en estos días previos al mes de agosto son los atascos de tráfico. Hay múltiples teorías sobre cómo se forman pero pocas soluciones para evitarlos.

Entre las teorías sobre su formación el profesor Manuel Romana, de la Escuela de Caminos de la UPM, comenta que una de las claves puede ser mantener más distancia con los vehículos que te preceden. “Lo peor que se puede hacer es pegarse al coche de delante. Si éste frena tú tienes que hacerlo también y generas más atasco. Lo ideal es dejar suficiente distancia como para que el vehículo que precede reanude la marcha antes de que tú tengas que parar. Evitar estos frenazos contribuye, además, a ahorrar gasolina. Cuando salen del embotellamiento, es importante que los conductores no corran mucho. Sino, lo más seguro es que alcancen el siguiente nudo rápidamente y que contribuyan a formar un nuevo atasco. Es mejor reanudar la marcha poco a poco y circular a una velocidad media, de unos 60 – 80 Km/h. También hay que evitar, en la medida de lo posible, cambiar de carril. Estos desplazamientos laterales frenan el tráfico del carril que se pasa a ocupar y provocan un acelerón repentino en el que se abandona, que puede afectar de forma negativa a la circulación.”

Además de estos consejos, hay alguna solución para los atascos un poco más disrruptiva, como es el caso del Proyecto Terrafugia, que seguro recordará a muchos a películas como Blade Runner, El Quinto Elemento o Regreso al Futuro.

Se trata de un coche volador que preveen comenzar a comercializar en 2015, con 4 cómodas plazas similares a las de un coche estandar, pero con alas e incluso hélices en el modelo más ambicioso.

El primer prototipo, Transition, ya ha hecho numerosas pruebas que podéis ver en este vídeo que no os dejará indiferentes.

El modelo más ambicioso, el TF-X integra un motor hibrido que se alimenta de gas y genera electricidad. y de dos hélices se despliegan desde los laterales para permitir un despegue vertical. Una vez en el aire, las hélices se reorientan hacia delante para que el TF-X comience a avanzar y, al llegar a la altura deseada, se pliegan para que el motor trasero lleve el vehículo a velocidad de crucero. Sin la necesidad de realizar cursos de vuelo, sus creadores garantizan una autonomía de 800 Km, lo que nos permitiría en el caso de España, poder llegar a cualquier playa sin atascos 🙂

Feliz verano a todos y cuidado en la carretera/aeropuerto.

Luis González

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